Etopeya de un Lunauta
Un reflejo desterrado, olvidado, arrebujado.
Fragmentado su haz, escuálidos vagan sus colores, susurrando tiernos sueños de utópicos espejismos. Verdad y libertad. Ante tal adefesio, se irradian brillos y tonalidades adoptando formas eutrapélicas y distinguidas alucinaciones.
La noche esconde lo que el día no quiere ver, ufana la impetuosidad y bizarra la soledad; hay llantos que ríen y cielos que transcurren. Hay estrellas que lloran.
Un espejismo. Y la soledad, la Luna y la noche.
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